Boletín Nº 4 - Año 2007

MERCADO DE LA MIEL EN ARGENTINA
SITUACION ACTUAL


La producción de miel en Argentina durante esta temporada no ha satisfecho las expectativas de los apicultores. Habiendo finalizado la cosecha en las principales zonas de pradera, no se escucha a nadie comentar acerca de rendimientos excepcionales en ninguna zona del país.  Se puede afirmar que la zafra ha sido tardía, mediocre y despareja, aun dentro de zonas caracterizadas como excepcionales.

Las condiciones climáticas en primavera fueron muy  buenas y con abundantes precipitaciones, lo cual permitió una cosecha temprana durante Noviembre de 2006 y hasta avizorar muy buenos rindes durante Enero y Febrero de 2007. Sin embargo, la sequía posterior que tuvo lugar a partir de fines de Diciembre fue un obstáculo que se prolongó por casi 60 días en la zona pampeana. Un caso paradigmático es el sudoeste bonaerense y el este pampeano, donde por tercer año consecutivo la sequía causó estragos en las pasturas. Sin embargo, hubo excepciones como Santa Fe, San Luis y Tucumán con excesos de agua durante Enero, que asimismo frustraron una buena cosecha.


El diálogo con apicultores de distintas provincias conduce a conclusiones similares. Hubo multitud de colmenares ubicados en buenos campos de alfalfa y de melilotus, que sin embargo dieron poco o nada de miel. A esto se sumó el embate del «moscardón cazador de abejas» (Mallophora Ruficauda) que –durante épocas de sequía se multiplica- contribuyendo a diezmar aun más las poblaciones debilitadas de las colmenas. Asimismo, fue perceptible el final prematuro de la mielada, esto se evidenció por el inicio anticipado del pillaje hacia mediados de Enero en el norte bonaerense.

Otros informes indican que apicultores migratorios que trasladan sus colmenas a la región subtropical de Argentina (Tucumán, Santiago del Estero) no vieron recompensado su esfuerzo. Inclusive, algunos no sólo no pudieron incrementar sus colmenas sino que regresaron a destino con menos unidades. En especial la zona centro de Córdoba está padeciendo un fenómeno de despoblamiento anticipado en las colmenas, que está preocupando seriamente a muchos productores. Sin descartar algún problema sanitario, no se puede dejar de lado la posible falta de polen y un consecuente déficit proteico. Algo en común, que también comparten estos productores, es haber sobrecosechado a sus colmenas durante Diciembre, dejándoles poca miel y especulando con una segunda mielada que aun no ha tenido lugar. Esto produjo un estrés nutricional que hoy muestra sus consecuencias.



Tampoco puede menoscabarse el impacto del cultivo de soja que este año alcanzó a casi 16 millones de hectáreas en las mejores tierras pampeanas. Cada vez son menores las posibilidades de producir miel en un entorno donde hay cada vez menos praderas. Esto ha implicado el traslado de muchos apicultores ha zonas consideradas tradicionalmente marginales, donde los excesos y los déficits hídricos son más comunes que en la región pampeana.

Queda pendiente todavía la cosecha de miel de eucalipto en la mesopotamia argentina, la cual tendrá lugar durante Febrero y Marzo. También debe considerarse la posible cosecha en la zona de islas del Delta que se caracteriza por ser tardía. Esto podría agregar algunos cientos de toneladas a la magra cosecha que se avecina. No obstante es aun temprano hacer pronósticos acerca de la magnitud de la nueva cosecha. Una cosa es cierta y es que no serán las 120.000 toneladas que se estimaban durante la primavera pasada.

Para empeorar aun más el panorama, la mayoría de los acopiadores y exportadores están decepcionando a los productores, con ofertas de compra para la cosecha temprana que son ridículamente bajas y que no contemplan el escenario de verdadera escasez de miel. Como es habitual en los compradores locales, le echan la culpa a los importadores europeos que –según ellos- no están dispuestos a pagar más de USD 1.400 la tonelada C&F.

Durante 2006, la Unión Europea en su conjunto importó 63.000 toneladas de las 99.000 que exportó Argentina. Pero EE.UU. incrementó notablemente su participación al importar el año pasado la friolera de 27.000 toneladas, prácticamente duplicando sus compras de 2005. Es para destacar que la miel exportada a EE.UU. consiguió un precio FOB un 10% superior que la despachada a la UE. Estamos hablando de USD 1.555 contra USD 1.417, diferencia nada despreciable.

Estas maniobras especulativas de comienzo de año, son bien conocidas por los apicultores argentinos. Un pequeño grupo de compradores/acopiadores, que en realidad ni siquiera son exportadores, ya que en verdad son gerentes de compra de firmas importadoras europeas, busca deprimir los precios hasta niveles, que impiden la obtención de una mínima rentabilidad. Paradójicamente, a ninguno de ellos, se los escucha quejarse por el tipo de cambio extremadamente favorable entre el EURO y el DOLAR que abarató hasta un 30% y a niveles inconcebiblemente bajos las importaciones argentinas de miel en la UE. ¿Qué más quieren, llevársela gratis?

Martin Braunstein

Martín Braunstein
Representante de la SRA (Sociedad Rural Argentina) ante el «Consejo Nacional Apícola» (SAGPyA) y ante la «Comisión Nacional de Sanidad Apícola» (SENASA)