Boletín Nº 11 - Año 2009

Carta dirigida a la Presidenta de la Nación


La Plata, Febrero 12, 2009.

Dra. Cristina Fernández de Kirchner
Presidenta de la Nación
Balcarce 50
Ciudad Autónoma de Buenos Aires
S/D

De mi consideración:

Soy un apicultor argentino. Tengo 41 años y desde los 19 he orgullosamente abrazado a esta noble profesión. Junto a mi familia, he logrado consolidar el principal establecimiento del país, dedicado al mejoramiento genético apícola y a la exportación de abejas reinas.

Antes que nada, le quiero aclarar que las abejas no son insectos cualesquiera. Aparte de picar cuando son molestadas, producen la miel que hasta hace unos años permitieron a la República Argentina posicionarse como el primer y/o segundo exportador mundial, generando ingresos anuales de hasta U$S 200 millones.

Además de producir la dulce miel y la blanca cera, las abejas también recolectan sustancias de comprobado beneficio para la salud humana como: el polen, la jalea real y el propóleos. Inclusive las dolorosas y ocasionales picaduras, introducen en nuestro organismo las apitoxinas, que no hacen sino fortalecer y estimular a nuestro sistema inmunológico.

Como si esto fuera poco, las abejas polinizan gratis y sin cobrarle un peso a nadie, a las flores de muchísimos cultivos y plantas frutales. Esto en economía se denomina una externalidad, ya que el dador del beneficio (el apicultor), no percibe remuneración alguna por el servicio brindado. Por lo tanto y sin ninguna duda, puedo afirmar que las abejas constituyen la columna vertebral pero «invisible» de la agricultura. Sin ellas y su servicio de polinización, deberíamos olvidarnos de manzanas, peras y otros muchos vegetales que forman parte de nuestra dieta.

La apicultura está englobada dentro de la generalidad conocida como «las economías regionales». Sin embargo, la práctica de una agricultura cada vez más intensiva y dependiente del uso de agroquímicos, ha desplazado a la gran mayoría de las plantas silvestres cuyas flores les servían de sustento a nuestras colmenas. Sumado esto,  a la crisis terminal del sector ganadero y del  lechero, cuyos forrajes también producían flores imprescindibles para nutrir a nuestras abejas, me animo a afirmar que la producción apícola argentina corre riesgo de desaparecer en el cortísimo plazo.

El tiro de gracia ha sido la sequía, que a lo largo y a lo ancho de nuestro querido país ha provocado desolación, quebrantos y pérdidas irreparables. Muchos a quienes conocía como apicultores o a sus empleados, han dejado de serlo, para engrosar las filas de desocupados y quien sabe en el futuro, para quizás convertirse en beneficiarios de planes sociales, aumentando innecesariamente las estadísticas de marginalidad y exclusión social.

Desde el 8 de Marzo de 2002, nuestro sector apícola ha contribuido con derechos de exportación por la suma de más de  U$S 100 millones. Me consta que este aporte era ineludible, para consolidar el modelo de justicia social, equidad y redistribución de la riqueza que antes su marido y ahora Ud., han impulsado con todo vigor desde el 25 de Mayo de 2003.

Me tomo el atrevimiento de sugerirle que, de considerar  prioridades tanto a la agricultura familiar como al trabajo de las 30.000 microempresas familiares apícolas, que generan la ocupación intensiva de más de 200.000 personas en todo nuestro país,  que por favor considere la posibilidad de:

  1. Restringir temporariamente la aplicación de los derechos de exportación a la miel y al resto de los subproductos de la colmena.
  2. Instruir y proveer los medios al Sr. Secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos para que en forma urgente, pueda brindarse ayuda de emergencia consistente en 15 kilos de azúcar por colmena, para así evitar la muerte por inanición de nuestras abejas durante el fin del verano y el comienzo del otoño que se avecina.

Sra. Presidenta: por favor no deje sola y abandonada a su suerte a la apicultura argentina. Miles de personas que forman parte de la cadena de valor del sector apícola, esperan su apoyo.

Aprovecho para saludarla con todo respeto y cordialmente,

Martín Braunstein
DNI 18.381.846
Socio Gerente
APICOLA MALKA S.R.L.


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Martin Braunstein

Martín Braunstein
Representante de la SRA (Sociedad Rural Argentina) ante el «Consejo Nacional Apícola» (SAGPyA) y ante la «Comisión Nacional de Sanidad Apícola» (SENASA)